Sonia Rincón: 2013

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martes, 31 de diciembre de 2013

Top 5 del año

Este año, a partir de septiembre he leído menos de lo que yo pretendía debido a una serie de circunstancias que no voy a relatar. Espero en 2014 poder volver a leer al menos un par de libros al mes. Os dejo con un pequeño TOP 5 que he hecho de los libros leídos y reseñados de este año. Así, en el puesto número 5 tenemos la bilogía de Los Guardianes de la Espada de Victoria Rodríguez

         

En el cuarto puesto, un libro que en un principio me pareció 100% predecible y que terminó dando tal giro que consiguió cautivarme. Hablo de Susurros, de A. G. Howard.


Pasamos al tercer puesto, ocupado por Sirens, de Nia Belles. Hablando de misterios, sirenas e Irlanda, estaba claro que este libro estaría en esta lista. La frescura con la que la autora escribe y los detalles que nos regala en sus descripciones, lo convierte en un libro que nos abre las puertas a una gran saga...


El segundo lugar lo ocupa una pelirroja de lo más divertida narrándonos sus andanzas y peripecias por la Red en su Blog. Hablo de Aveturas y desventuras de Mari Loli Baker en el ciberespacio, de Elena Martínez Blanco. Un libro para olvidarnos del stress diario y reír a carcajadas, soltando incluso alguna lagrimilla. La espontaneidad de la autora al escribir esta novela la ha convertido en un libro indispensable en cualquier estantería.


Y, por último, en un merecidísimo primer puesto, tenemos a la niña que ha cautivado a media España con sus preciosos ojos color cielo. Se trata de Ojos azules en Kabul de Anabel Botella. Una novela entrañable, llena de desdichas, lágrimas y un grito a la esperanza un claro mensaje de que si te lo propones, tú puedes conseguir tu propio final feliz...



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martes, 26 de noviembre de 2013

Avgolemono de espinacas y espárragos


Ingredientes:

• 1 litro de caldo de verduras. 
• 750 ml de agua. 
• 100 gr de arroz blanco.
• 2 huevos (separadas las claras de las yemas).
• Zumo de dos limones. 
• 500 gr de espárragos troceados. 
• 40 gr de espinacas en tiras finas. 
• 2 cucharadas de menta fresca picada. 

 Elaboración:

Calentar el caldo de verduras y el agua en una cazuela grande. Añadir el arroz cuando rompa a hervir. Bajar el fuego y cocinar destapado 15 minutos moviendo de vez en cuando. 

Mientras tanto, batir las claras a punto de nieve en un cuenco pequeño con una batidora eléctrica. Añadir las yemas y seguir batiendo hasta que se mezclen bien. Por último, añadir poco a poco el zumo. 

Echar los espárragos en el caldo y dejarlos cocer un minuto o hasta que estén tiernos. Añadir a continuación las espinacas y la menta. Retirar del fuego e incorporar poco a poco la mezcla de los huevos sin dejar de mover. Servir inmediatamente. 
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lunes, 25 de noviembre de 2013

Cuscús de hortalizas de invierno



Ingredientes:

• 1 cucharada de aceite de oliva.
• 2 cebollas medianas.
• 3 ramas de apio troceadas.
• 1 diente de ajo machacado.
• 1 cucharadita de pimentón dulce.
• 3 patatas medianas cortada en dados.
• 2 chirivías grandes cortadas en dados.
• 2 zanahorias grandes cortadas en dados.
• 375ml de caldo de verduras.
• 125 ml de agua
• 100 gr de cuscús.
• 2 cucharadas de perejil fresco cortado groseramente.

Elaboración:

Calentar el aceite en una cazuela grande. Echar la cebolla, el apio, el ajo y el pimentón, y remover hasta que la cebolla esté blanda. Añadir las patatas, las chirivías, las zanahorias, el caldo y el agua. Cuando rompa a hervir, bajar el fuego y dejar cocer 15 minutos tapado o hasta que las verduras estén tiernas. Incorporar el cuscús y el perejil, y dejar cocer destapado 2 minutos o hasta que el cuscús esté hecho.

Otro modo:

Hacer el cuscús a parte (en caldo de verdura con agua) para agregarlo luego al caldo y tomar como sopa.
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jueves, 12 de septiembre de 2013

Macarrones al horno



Ingredientes:

• Macarrones
• Salsa de tomate casera
• Salsa bechamel
• Chorizo de pueblo
• Queso rallado

Elaboración:

Cocer la pasta siguiendo las instrucciones y el tiempo marcado y una vez cocida, sin remojar en agua para no quitarle el almidón, bañándola en un chorrito de aceite para que no se apelmace. Freír el chorizo, escurriéndolo luego en papel absorbente para evitar el exceso de aceite y reservar.

Mientras tanto, preparar la salsa de tomate casera. En una cazuela con el fondo de aceite sofreír una cebolla troceada menuda. Se añade 1 kg tomates pelados (pueden escaldarse en agua hirviendo para que resulte más fácil) y partido (quitando las simientes), el laurel y la sal. Dejar hacer a fuego lento durante media hora más o menos. Hacia el final de la cocción agregar el azúcar. Triturar y pasar por el chino, el pasapuré o dejar sin pasar.

Al mismo tiempo que se hace la salsa de tomate, preparar una salsa bechamel. Derretir la mantequilla, mezclar con la harina y remover durante un minuto a fuego medio. Después apartar y dejar enfriar. Cuando la leche esté hirviendo echar poco a poco mezclando hasta que no queden grumos. Volver a poner sobre el fuego y dejar cocer, removiendo de vez en cuando, unos 10 minutos. Al final añadir la sal, la pimienta negra recién molida y la nuez moscada.

Mezclar la pasta con el chorizo y la salsa de tomate y poner en una fuente apta para horno. Echar la salsa bechamel por encima y finalmente el queso rallado. Gratinar hasta que la superficie quede dorada.
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Crema de zanahorias



Ingredientes:

• 750 g. zanahoria
• 200 g. patata
• 100 g. cebolla
• 100 g. queso de finas hierbas
• 1 dl. crema de leche o nata líquida
• Sal y pimienta 

Elaboración:

Cortar las zanahorias, patatas y cebollas y hervirlas en un litro y cuarto de agua junto con la sal y pimienta. Cuando esté cocido, separar y pasar por la batidora. Una vez bien fino, añadir el queso, pasarlo nuevamente e incorporarle la crema de leche. Darle un pequeño hervor de 5 minutos y servirlo bien caliente. Se puede acompañar de costrones de pan frito.
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viernes, 16 de agosto de 2013

Shepherd's Pie



Ingredientes (para 4 personas). 

• 500 g de carne picada.
• 1 cebolla grande.
• 2 zanahoras medianas.
• 2 dientes de ajo.
• 1 vaso de vino de oporto (o de vino tinto).
• 1 vaso de caldo.
• 3 patatas medianas.
• 2 huevos.
• 1 tomate.
• 1 cucharada de salsa de soja (en la original, salsa de worcestershire, yo usé salsa Perrins)
• 1 cuña de parmesano para rallar.
• Tomillo, romero, sal y pimienta. Aceite.

Preparación.

En una sartén grande, poner unas cucharadas de aceite y saltear ligeramente los ajos previamente laminados. Cuando estos comiencen a dorarse, añadir la carne picada, salpimentar y avivando el fuego, comenzar a dorarla.

En paralelo, picar finamente la cebolla y la zanahora y cuando la carne comience a dorarse, bajar un poco el fuego y añadirlos para que se vayan cociendo. Cuando la cebolla y la zanahoria comiencen a estar tiernas, agregar el tomate (que se habrá triturado con la picadora), la salsa de soja y las hierbas aromáticas. En este momento el aroma del plato cambia radicalmente.

Pasados unos minutos en los que s habrá rehogado la carne, añadir el vaso de oporto y avivar de nuevo el fuego hasta que el vino se reduzca completamente. Repetir la operación con el vaso de caldo y una vez consumido el mismo, rectificar de sal. Con esta preparación, rellenar el fondo de una fuente apta para el horno y cubrir después con puré duquesa usando una manga pastelera.

El puré duquesa (pommes duchesse) se prepara cociendo las patatas con sal, pasándolas por el pasapuré y añadiéndoles después la mantequilla y los huevos batidos. Esta preparación queda muy cremosa y se sirve con una manga pastelera para hacer pequeños picos decorativos que cubren toda la superficie del pastel. En mireceta, añadí una mezcla de tres quesos rayados al puré mientras lo estaba batiendo aunque, si gusta más así, se puede usar para espolvorear el pastel antes de hornear. Listo el pastel, se lleva al horno que previamente se habrá precalentado a 175º y allí hornear durante media hora.
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Elwynd Witrin

(Aspecto definitivo de Elwynd)

Ya sé que os he tenido muy abandonados pero, vuelvo poco a poco a la carga y además de un modo muy especial: presentándoos a la Elwynd definitiva que llegó el pasado 6 de agosto. Más de un año ha pasado ya desde aquel dos de abril en que recibí mi primera BJD, que en aquel entonces ni sabía qué molde era. Ahora sé que era una Coral y que la cabeza suelta era del molde Mei Jia, ambos de Asleep Eidolon. El día que vi esta muñeca a la venta, supe que tenía que ser mía porque era tal como me imaginaba a Elwynd, a excepción del pelo que, siempre lo imaginé rubio-rosado hasta que le compré esta peluca azul y morada. Así que, puedo presentar oficialmente a mi preciosa Elwynd Witrin.


¿Qué os puedo contar de ella? Es hija de una practicante de brujería de un pueblecito de Irlanda y ha crecido escuchando los cuentos de su madre de mundos paralelos donde viven seres mágicos de los que, asegura, Elwynd procede. Pero ella cree que solo eran cuentos que se inventaba para que se sintiera una niña especial e importante, en vez de el 'bichito raro' que ella se considera por el tono de su pelo y unas marquitas azuladas que tiene bajo el ojo derecho. A pesar de que es de lo más responsable, tiene siempre ese aire romántico y soñador que le hacen parecer una princesita medieval en apuros pero, no se debe confiar en su aspecto angelical porque puede ser muy dura y estricta cuando cree que es necesario...


De la muñeca, debo decir que, POR SUPUESTO, es de Fairyland, la que es, sin lugar a dudas, mi tienda preferida. Es una Minifee Luka y aún le queda por blushear el cuerpo, por eso se ve un poco más blanco que la carita. Tiene una expresión de lo más dulce, lo que la ha convertido, junto con Ethyndel, en mi muñeca preferida. Tiene las manos de arquera, que creo que son las más bonitas que tiene Fairyland, y el vestido que lleva es de una muñeca de edición limitada de Brave. 

Elwynd ha decidio responder a algunas preguntas:

Personalidad: 

¿Tienes tics, manías, hábitos extraños u otras características que te definan?
Acostumbro a morderme el labio inferior cuando algo me preocupa o me siento incómoda. Así mismo, me retuerzo el pelo cuando estoy nerviosa y pestañeo más de lo normal cuando miento.

¿Tiendes a discutir con las personas, o a evitar conflictos?

Soy una persona de lo más pacífica, evito conflictos en la medida de lo posible, pero hay ocasiones en la que no queda más remedio que discutir. Siempre me siento incómoda en estas situaciones, me pongo tensa y nunca sé cómo reaccionar.

¿Eres básicamente optimista o pesimista?
Soy realista. No veo ni el vaso medio lleno, ni medio vacío; simplemente está por la mitad. Analizo las situaciones y dependiendo de las circunstancias, actúo de un modo o de otro.

¿Te gusta interactuar con grandes grupos de gente? ¿por qué o por qué no?
No, me estresa estar rodeada de gente, más si son desconocidos. La algarabía que se forma cuanto se ponen todos a hablar a la vez es algo que no soporto, hace que me duela la cabeza y que quiera huir. Cuando son reuniones familiares tampoco me siento del todo a gusto porque en algunas ocasiones, son meras formalidades y se nota la hipocresía maquillada de diplomacia que gastan algunos, yo incluída, por mantener la paz.

¿Te importa lo que los demás piensen de ti?
Valoro mucho la opinión que se tiene de mí pero si es una opinión negativa no me hundo en la miseria. Simplemente medito sobre ello y si creo que tenían razón, trato de cambiar. Eso sí, no me gusta nada que se hable de mí a mis espaldas, ni para elogiarme ni para criticarme.

¿Qué, si lo hay, te impacta u ofende?
Me ofende que se me juzgue sin conocerme, que no se valore mi esfuerzo solo por cometer algún error, todos somos humanos, ¿no? 

¿Cuál es tu mayor temor?
Despertar un día y saber que he desperdiciado mi vida.

Tres palabras que tú crees que te describen, y tres palabras con las que te describirían los demás.
Soñadora, generora y  responsable son las que usaría para mí misma y los demás me han llegado a definir como distante, aburrida y seria, opiniones que no comparto.

¿Qué te hace enfadar?
Trabajar duro en algo para que al final todo falle, soy demasiado perfeccionista. Tampoco soporto que la gente no se tome en serio sus responsabilidades, quizá por eso, me llevo fatal con mi hermana Shärwynd...

¿Cuál es tu mayor virtud y tu peor defecto?
Como virtud creo que destaca mi generosidad y como defecto quizá mi afán por el perfeccionismo, convirtiéndome a veces en una maniática.

Familia e infancia:

¿Quiénes son o eran tus padres?  
Mi madre se llama Brannagh Witrin y, según ella, mi padre es un ynisdar llamado Elion.

¿Tienes hermanos? ¿Cómo son?
Tengo una hermana melliza que se llama Shärwynd, es una cabecita loca que se pasa todo el día pensando solo en pasárselo bien y eludiendo responsabilidades.

• ¿Cómo describirías tu infancia en general?
Tuve una infancia muy feliz: con mi madre inventándose cuentos de un mundo mágico llamado Annwyn, al que se accedía por Slieve Bloom. Crecí rodeada de mi familia y quizá lo único un poco desagradable eran las burlas de los niños del colegio al ver el tono de mi pelo.

• ¿Cuál es tu primer recuerdo?
Mi primer recuerdo no fue real, es el recuerdo de un sueño que tenía a menudo en mi infancia donde veía junto a mi cama una extraña criatura no más grande que la palma de mi mano que me protegía de unas extrañas sombras con una pequeña espada de cristal.

¿Quiénes eran tus amigos y cómo eran?
Mi mejor amiga era mi hermana, al menos hasta la adolescencia. Tenía las típicas amigas con las que solía jugar y, por supuesto, mi vecina Candice con la que tenía muchos puntos en común, como la pasión por la lectura.

• ¿Cómo te describirías cuando eras niño?
Inocente, imaginativa, charlatana, en fin... lo que viene a ser una niña llena de curiosidad y con ganas de saber más.

• ¿Qué tipo de relación tenías con los miembros de tu familia?
Mi madre, mi hermana y yo éramos una piña y era muy difícil separarnos. Con mi abuela tenía una conexión muy especial, la respetaba muchísimo y siempre hacía caso a sus consejos. Había ciertas tías de Escocia con las que no me llevaba muy bien, pero las veía muy poco.

¿Qué querías ser de mayor?
Veterinaria, siempre estaba llevando animalitos heridos a casa.

¿Qué te gustaba hacer de pequeño?

Perderme por el bosque y llegar llena de barro hasta las orejas para que mi madre tuviera que darme un baño, era muy divertido.

• ¿Tuviste modelos a seguir en tu infancia o adolescencia?

Mi abuela fue siempre mi ejemplo a seguir. Sabía de todo, siempre tenía un proverbio en la boca, una lección que dar y siempre con una sonrisa y no con un reproche.

Vida personal y sentimental:

¿Cuándo y cómo fue tu primer beso?
Fue cuando tenía doce años, mi primo Scott de Galway vino a pasar el verano con nosotras en casa porque su padre había sufrido un accidente de coche y estaba hospitalizado y su madre pasaba todo el tiempo a su lado. Estábamos en el bosque, junto al río, se resbaló y, al tenderle mi mano para ayudarle, caí sobre él, estampándose mis labios contra los suyos. No es lo que se dice un primer beso lleno de romanticismo...

¿Tienes pareja o estás enamorado/a?
No, estoy demasiado ocupada como para liarme la cabeza con más cosas.

¿Qué tres cosas son imprescindibles para que te enamores de alguien?
Que sea una persona educada, en la que se pueda confiar y que vea en mí la única persona con la que imagina pasar el resto de su vida.

¿Crees en el amor a primera vista?
Creo en la atracción a primera vista. El amor es algo que debe surgir poco a poco, al conocer a alguien.

¿Quién crees que es tu mayor influencia?
Fue, es y será siempre, mi abuela.

¿Cuál ha sido el evento más importante de tu vida hasta ahora?
La muerte de mi madre, me impactó demasiado y cambió mi vida más de lo que hubiera deseao e imaginado jamás.

¿Quién es la persona más importante en tu vida y por qué?
A pesar del distanciamiento, mi hermana Shärwynd. Siempre estuvimos muy unidas y, aunque ahora veamos la vida desde dos puntos totalmente opuestos, sigue siendo mi hermana, mi otra mitad...

¿Qué es lo mejor y lo peor que has hecho?
Asumir la responsabilidad de cuidar de toda la familia. Es una ardua tarea pero también es muy gratificante.

¿Cuál es tu mejor recuerdo? ¿Y tu peor?
Mis mejores recuerdos tienen todos que ver con mi infancia, el bosque junto a nuetsra casa, mi hermana y yo. Supongo que el mejor fue cuando Shärwynd consiguió, tras cuatro horas reptado las dos como culebrillas, que acariciáramos un cervatillo que descansaba junto a un arroyo. Y el peor, el día que murió mi madre.

¿Dónde te ves dentro de 5 años?
En esta misma casa, licenciada y siguiendo cuidando de los míos.

Hobbies y Habilidades:

¿Cuál es o son tus hobbies o pasatiempos favoritos?
Leer, montar a caballo y pasear sola por el bosque.

Cuenta la historia de cómo te has convertido (en el caso de un ser sobrenatural) o has aprendido tus propias habilidades.
Las únicas habilidades que tengo son las de sanación, y se las debo a muchos años en mi carrera de Medicina.

¿Eres diestro o zurdo?
Diestra.

¿Cuál es tu color favorito?
Azul y morado.

¿Cuál es tu comida favorita?
El stobhach gaelach, estofado irlandés.
 
Si lees, ¿qué te gusta leer?
Todo lo que pasa por mis manos menos la fantasía épica y el terror.


¿Cuál es tu idea de buen entretenimiento?
Un buen libro junto a una taza de té.

¿Fumas, bebes, o usas drogas? Si es así, ¿por qué? ¿quieres dejarlo?
No fumo, ni bebo ni uso drogas.

Nombra tres cosas en las que te consideres muy bueno/a y tres cosas en las que te consideres muy malo/a.
Me considero buena curando a la gente, muchos dicen que parece que tenga un don —el mérito se debe a los años de estudio —, también se me da bastante bien la costura y leer en voz alta, es algo que me encanta y además cambio las entonaciones dependiendo de la situación que describe el texto. Soy pésima inventando historias, ¿quién lo diría con todo lo que leo?, la cocina (¡soy un desaste!) y recordando fechas soy lo peor, por eso siempre llevo mi agenda conmigo.

¿Cuáles son tus puntos de vista sobre religión, política y sexo?
Son asuntos muy íntimos y personales de cada persona, que no deben ser tratados con cualquier desconocido.

Espero que os haya gustado conocer a mi pequeña Elwynd.
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sábado, 15 de junio de 2013

Calabacines rellenos


Ingredientes:

• 6 calabacines medios (1 ó 2 si son muy grandes)
• 1/2 taza de mantequilla
• 2 cucharadas de cebolla picada
• 100 gramos de champiñones
• 2 cucharadas de ketchup
• 1/2 cucharadita de sal
• 1 pizca de nuez moscada y de pimienta negra
• 1 pizca de salsa inglesa
• 1/4 de taza de queso rallado parmesano
• 1/4 de taza de miga de galleta
• 1 cucharada de mantequilla derretida

Elaboración:

Cortar los calabacines por la mitad, a lo largo. Sacarles la pulpa y cortarla en trocitos pequeños. Reservar a un lado. Freír la cebolla en 1/2 taza de mantequilla hasta que se ablande. Cortar en láminas los champiñones, añadirlos a la cebolla y freír todo durante 3 ó 4 minutos. Añadir la pulpa del calabacín, el ketchup, la sal, la nuez moscada, la pimienta, la salsa inglesa y la miga de galleta. Usar esta mezcla para rellenar los barquitos de calabacín. Espolvorear con el parmesano y la mantequilla derretida por encima. Poner los calabacines en un recipiente grande de vidio. Verter 1/2 taza de agua en el recipiente alrededor de los calabacines. Cubrirlo con papel de aluminio y hornearlo a 180º durante 20 minutos.
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viernes, 18 de enero de 2013

Vestidos del Mundo II


Estas Navidades han sido muy moviditas para mis niñas. A algunas les pagué viajes a lugares que querían visitar y volvieron encantadas. Ebony fue la primera en irse, hizo las maletas y se fue a la India donde visitó Nueva Delhi donde se compró varias joyas y se hizo tatuajes de henna en las manos en el mismo sitio donde se hizo con un precioso sari blanco con choli dorado. ¡Creo que no se hzo el típico bindi porque descubrió que lo llevan las mujeres casadas! Estuvo en el Himalaya, visitó el Taj Mahal, se bañó en el río Ganges al pasar por Benarés y compró de todo en un bazar de Bombay. Pasó un calor sofocante en el desierto de Dhar y dio paseos en elefante llevados por conacas - domadores y conductores de elefantes. Le fascinó ver cómo un encantador de serpientes hacía danzar a las cobras y pudo ver cómo los habitantes del país adoraban a las vacas.


Nimueh se fue a conocer Egipto, tenía muchas ganas de ver con sus propios ojos las famosas pirámides y el Museo Egipcio de El Cairo para contemplar momias, sarcófagos, jeroglíficos, enormes esculturas de faraones y muchos otros tesoros. Nada más llegar, dio un paseo en faluca por el Nilo y buceó por el Mar Rojo. Se dejó un dineral en el bazar de El Cairo. Montó en camello por el desierto hasta el oasis de Al Fayum. La Gran Esfinge de Giza y las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino consiguieron emocionarla y hacerla sentir como si fuera una minúscula hormiguita. Visitó, por supuesto, la ciudad de Luxor y el templo de Abu Simbel, mandado construir por Ramsés II en honor de su esposa Nefertari. Tras tanta arquología, fue a la ciudad balneario de Sharm El Sheik, en la peníndula del Sinaí.


Amber es de las mías, amante de las rancheras y los mariachis, de la cultura maya y de México en general por lo que allá que se fue a pasar las Navidades, ¡qué envidia! Se compró un vestido blanco y un sombrero charro precioso para pasear por Puerto Vallarta y Ciudad de México donde visitó el Palacio Nacional, la Catedral, la casa azul, la casa-museo de Frida Kalho, el Zócalo... Disfrutó de las playas de Acapulco -donde vio a varios clavadistas saltando al mar desde los acantilados... Vio las cascadas de Agua Azul en Chiapas y se bañó en las playas del Caribe. Hizo una ruta por las ruinas mayas en la península del Yucatán y subió a lo alto de la pirámide de Kukulcán en la antigua ciudad de Chichén Itzá, contando los 365 escalones. Hizo miles de fotos a todo y, algo que le impresionó fue la estatua de Chac Mool, altar maya donde hacían sus ofrendas. La ciudad amurallada de Tulum fue un sitio que la cautivó y disfrutó ucho viendo la ceremonia de los pájaros voladores de Papantla, hombres que vuelan alrededor de un tronco sujetos solo por la cintura con una cuerda. Y, el último día, como despedida, se empachó a base de burritos, tacos, frijoles, guacamole...


Janet quiso probar algo nuevo y desconocido para todas nosotras y se fue a Nigeria, concretamente a Lagos donde admiró las casas con porches donde una se podía sentar a beber un poco de limonada fresca en las tardes de calor. Paseó por ríos en canoa y pinasa, contempló paisajes de manglares, lagunas y marismas y casi se muere del susto cuando vio los cocodrilos. Fue a ver varios parques naturales (Gashaka, Gumti, Yankari, Cross River...) y vio un espectáculo de danza tradicional. Probó el ñame, una especie de patata dulce que le pareció deliciosa. Compró piezas de bronce artesanales en Benin City, trabajadas del mismo modo que los yorubas lo hacían anteriormente. Hizo turismo por la montaña, subiendo al monte Chappal Wasi, el más alto del país. Visitó Kano, la capital del antiguo imperio Hausa con murallas de adobe y vio también la mezquita y el palacio del emir. Paseó por el bosque sagrado de la ciudad de Oshogbo y admiró los templos dedicados a los dioses yoruba.


Crysta siempre ha sentido predilección por el helenismo y, en cuanto le di el billete para volar a Grecia, me comió a besos. No lo dudó y su primera parada fue el templo de Zeus y la ciudad de Olimpia donde ensayaban para la celebración del encendido de la antorcha olímpica. Vio los monasterios de Meteora, construídos en lo alto de las rocas. Visitó un montón de ruinas: Micenas, donde tardó en encontrar los leones de la Puerta de los Leones; Epidauro, donde se puso a cantar en medio del teatro; Atenas, donde vio el cambio de guardia en la plaza Syntagma... Visitó la Acrópolis y el templo del Partenón y de Apolo. En las calles del abarrotado barrio de Plaka se atrevió a bailar el sirtaki y después de esa experiencia, decidió conocer algunas de las más de dos mil islas griegas: Creta, Mikonos, Rodas, Santorini... Dio un paseo en barco por el estrechísimo canal de Corinto y disfrutó de un crucero por el mar Egeo parando en la isla de Kálimnos donde compró esponjas recogidas del fondo del mar. Conoció a un chico tocano el bouzouki y se compró uno, ahora dice que quiere aprender a tocarlo...


Kayala se fue a Dinamarca, donde nació Christian Andersen, su escritor de cuentos favorito. Nada más bajar del avión tomó un taxi para hacer cola ante la estatua de La Sirenita y hacerse una foto con ella, ¡es su cuento preferido! Y después se fue hasta Odense a ver la casa donde nació Andersen hace más de 200 años. Dio largos paseos en bici por los hermosos parques de Copenhague, descubrió sus muchos canales e hizo fotos a las casitas de colores, haciendo un alto en el barrio de Nyhavn. Se sintió como una princesa ante el castillo de Frederiksborg, construído en el S. XVI y que se reflejaba en las aguas del lago Hillerod. Con acopio de todas sus fuerzas, subió los 400 escalones hasta lo alto de la torre de la iglesia de Nuestro Señor para poder tener una magnífica vista de toda la ciudad. En Roskilde Fykart descubrió la historia de los vikingos, antiguos pobladores de Dinamarca donde pudo navegar en un barco vikingo. Ahí habían reconstruído un poblado vikingo con su casa comunal, su granero y su muralla y vio cico barcos vikingos en el museo. Fue a Legoland en la ciudad de Billund donde disfrutó como una enana y disfrutó de los paisajes de Skagen, formado por dunas que van a parar al mar. Se compró joyas de ámbar y varias figuras de cerámica y regresó a casa encantadísima.


Christie se fue a Colombia, siempre le ha gustado aprender bailes nuevos y últimamente le dio por la cumbia... Ya desde el avión, aterrizando en Bogotá, pudo contemplar las cumbres de los Andes pero, lo que más la sorprendió fue encontrar casas coloniales e iglesias antiguas entre todos aquellos rascacielos, llenó una mochila con papayas, guayabas, plátanos, una sandía y alguna piña y se fue hacia San Agustín, pasando por los Andes, donde vio los antiquísimos restos de una misteriosa cultura de la que  a penas se sabe nada. En la selva del Amazonas contempló plantas que no existen en otro lugar y animales únicos, como el puma, el tucán, el mono ardilla... ¡y hasta dio un paseo en canoa! Fue a las playas de Cartagena de Indias y paseó por las murallas que rodeaban la ciudad. Hizo rafting en el río fonce y terminó su visita a este país en una hacienda cafetera donde compró varios tipos de café que luego nos regaló.


Janet tuvo doble viaje porque a su regreso, una amiga la invitó a ir a Venezuela unos días a visitarla así que, dejó lo que acababa de comprar en la Nigeria y se fue de nuevo. Llegó allí en Nochebuena y la esperaban con un plato de hallaca, un pastel de maíz rellenos de carne y verduras, típico del país. El día de Navidad visitó Caracas, una ciudad que le pareció sacada de una película de Ciencia Ficción, con todos aquellos rascacielos. Los rascacielos gemelos de Parque Central tienen 225 metros de altura y 59 pisos y son los segundos más altos de Sudamérica. Se lo pasó de lujo en las playas de la costa venezolana y en el viaje en ferry desde Puerto de la Cruz. En la ciudad de Coro sintió que volvía 500 años atrás por sus casitas y otras construcciones y le pareció curioso que bajo las aguas del lago Maracaibo hubiese reservas de petróleo. Disfrutó en el Parque Nacional Canaima viendo tepuyes, mesetas rocosas de millones de años de antigüedad con paredes verticales y cimas planas y escalando el monte Roraima, el tepuy más alto del parque. Visitó el Salto del Ángel, la catarata más alta del mundo, con sus 1.002 metros de altura que cae desde lo alto de un tepuy y el ruido que provoca es ensordecedor. Vio plantas carnívoras, jaguares, osos hormigueros, armadillos gigantes, tapires, guacamayos y muchos otros animales más. Pudo ver en Ciudad Guayana el Paso a nado de los ríos Orinoco y Caroní, travesía que se hace una vez al año en el tramo en el que se unen ambos ríos.
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